American Pitbull Terrier: Consejos para su Crianza

American Pit Bull Terrier

 La raza American Pit Bull Terrier deriva de antiguas razas de perros utilizadas para la pelea, estigma que ha marcado al Pit bull hasta el presente, considerándosele como un perro violento y agresivo.

En buenas manos y bien socializado, el American Pitbull puede llegar a ser un excelente compañero para las actividades físicas. Por esta razón, los Pitbull Terrier son especialmente utilizados para eventos de rendimiento, gracias a su alto nivel de inteligencia, capacidad de aprendizaje y voluntad para el trabajo


La raza Pit Bull Terrier no es recomendable para todo tipo de personas, sobre todo niños, siendo deseable que su dueño posea experiencia en la tenencia de perros de defensa. 

El amo de un PitBull debe demostrar autoridad y determinación, y por último una predisposición para educarlos y socializarlos, ya que la raza Pitbull está marcada por una tendencia al enfrentamiento (quizás por su origen), especialmente entre machos, siendo un límite que se debe cuidar y respetar, independientemente que sea muy estable o amistoso. A pesar de que la socialización y educación sean aspectos básicos en esta raza, según algunos expertos en comportamiento del Pitbull, más del 80% de los propietarios no tiene el control completo sobre su perro.

La relación del Pit Bull con su amo
Características comunes y algunos consejos

* Lo ideal es que el Pitbull viva en una casa con jardín, pero se puede adaptar en un departamento si se respetan ciertas normas en su crianza, tales como sacarlo a paseo diariamente (con collar y correa "siempre") y con frecuencia llevarlo a correr a campo abierto, ya que es un perro deportista y necesita hacer mucho ejercicio para mantener su salud mental. Por otra parte, es un perro de pelo corto que no babea y ladra muy poco, lo cual es bastante adecuado para quienes viven en departamentos.

* Existen dos tipos de Pitbull, el American Pitbull Terrier y el American Staffordshire Terrier. El APBT fue seleccionado por su coraje y aptitud para el combate, en cambio el Staffordshire es utilizado para exposiciones caninas y tiene un standard de belleza más riguroso en cuanto a talla, peso y pigmentación de trufa y párpados. El APBT se valora por su fortaleza física y el Staffordshire por su estampa.

* La convivencia del Pitbull con otros perros es difícil. Por ser un animal de pelea, no se aconseja dejarlo suelto en el parque si hay personas con sus perros, sobre todo si hay otros de su raza, ya que es de naturaleza dominante (en estos casos, el uso de bozal puede ser muy conveniente). En cambio, sí se lleva bien con las hembras, tomando precaución en el periodo de celo y que el amo sea el sujeto alfa (líder de la manada) imponiendo las leyes. Y jamás dejar que jueguen al “juego de la presa” entre macho y hembra, pues no suelta al mordedor y esto puede provocar una pelea.

* En caso de pelea, para separarlos se aconseja utilizar un palo de madera delgado para hacer giro y palanca en la zona detrás de los colmillos para tirar de ambos perros y separarlos. Es contraproducente golpearlos, ya que el animal creerá que el dolor se lo causa el contrincante y morderá más aún.

* Si surge un combate y la persona se encuentra sola, es mejor esperar a que el fragor del inicio de la pelea cese un poco, y después se ata con una cuerda por la cintura a uno de ellos, preferentemente el que vaya dominando la lucha. Luego se le ata a su vez a un árbol o reja y se procede a separalos. Mucho cuidado al separarlos, pues manipular la zona de su cuello puede ocasionar accidentes involuntarios y perder un dedo fácilmente.

* A diferencia de otras razas como los doberman, pastor alemán, rottweiler o mastines, esta raza no es territorial y eso no lo hace adecuado para tenerlo como guardián, tiene otras aptitudes que se pueden reforzar con un buen adiestramiento.

* El perro no distingue edades en el humano y por naturaleza es sociable con él independientemente de su edad. Podría llegar a atacar a un niño antes que a un adulto. Su tamaño pequeño y espontáneos movimientos, lo asemeja más a una presa motivando en el perro su instinto de caza. La ingenuidad de un niño le hace no temer al can y poder llegarlo a molestar en un momento dado. Dado que la consistencia física de un niño es más vulnerable que la de un adulto en caso de ataque, debemos asegurarnos al 100% sobre la seguridad del perro en concreto si es ajeno a nosotros y aún así extremar las precauciones si se trata de un animal potencialmente peligroso. Por otro lado, si niño y perro conviven en el mismo hogar, la posibilidad de ataque es menor.

* Su mordida puede llegar a ser más potente que la de un león, su mandíbula y dientes estan desarrollados para generar una fuerza de hasta 800 kilos por cm2.

* Es un mito que los de pelaje atigrado son más fieros, es una creencia que asocia el color con la fuerza de los felinos, pero el pelaje no influye para nada en su temperamento, salvo en la impresión que dan ante la gente por su apariencia intimidatoria.