10-Feb-2011 - El Cangrejo Rey invade la Antártida (King Crabs Invade Antarctic Waters)

 Artículo en Español e Inglés (Spanish & English Article)

Paralomis birsteini being picked up on the slope for genetic analysis
English Article
Warming waters along the Antarctic peninsula have opened the door to shell-crushing king crabs that threaten a unique ecosystem on the seafloor, according to new research by a U.S.-Sweden team of marine researchers.
On a two-month voyage of the Swedish icebreaker Oden and U.S. research vessel Nathaniel B. Palmer, marine biologists collected digital images of hundreds of crabs moving closer to the shallow coastal waters that have been protected from predators with pincers for more than 40 million years. They are the same kind of deep-water crabs with big red claws that you might find at the seafood counter.

"Along the western Antarctica peninsula we have found large populations over like 30 miles of transects.

Finding crabs on the bottom of the ocean isn't that big a deal. But here in Antarctica, crabs haven't lived in coastal waters for the past 40 million years. Until now, it's been too cold.

To explore this underwater world, Thatje and his team of U.S. and Swedish scientists towed an autonomous underwater vehicle (AUV) that scanned the seafloor with a digital camera.

Bottom-dwelling creatures like mussels, brittle stars and sea urchins have not developed any defenses. They have thinner shells, for example. The lack of predators has led to a thick canopy of sorts, much like a submarine jungle comprised of flowery feather stars, tube worms and squirming sea spiders.
What's happened is that the waters around the Antarctic peninsula have begun to get warmer. The air temperature has jumped 6 degrees Celsius (10.8 degrees Fahrenheit) since the 1950s, while the average ocean temperature has increased by 1 degree Celsius (1.8 degrees Fahrenheit) over the same time.

That change in water temperature has lowered a physiological barrier that has kept the crabs in check. Crabs are unable to process magnesium in their blood below a certain temperature, and the result is a narcotic effect on the crabs' movement. Magnesium is a mineral that they absorb from the surrounding sea water. Scientists say that barrier may soon fall, as global climate change continues to impact wildlife at the polar regions.

The crab research team will spend the next few months analyzing 120,000 images taken of the seafloor by the AUV, which was designed and operated by the Woods Hole Oceanographic Institution. They want to know whether the crabs will invade and leave, or permanently colonize the shallow areas. Will their presence destroy the existing community or simply alter it?
Source: discovery.com

A crab, Paralomis birsteini, some 1,200 meters (3,937 feet) below the surface.  Click to enlarge
Courtesy Richard B. Aronson, Florida Tech
Artículo en Español
 
Estación McMurdo, Antártida - El calentamiento de las aguas a lo largo de la Península Antártica han abierto la puerta a los cangrejos rey que ponen en peligro un ecosistema único en el lecho marino, según una nuevo estudio realizado por un equipo de
investigadores marinos de Estados Unidos y Suecia.

En un viaje de dos meses del rompehielos sueco Oden y del buque de investigación de EEUU Nathaniel B. Palmer, los biólogos marinos recolectaron imágenes digitales de cientos de cangrejos moviéndose cerca de las aguas costeras poco profundas que han estado protegidas de los depredadores con pinzas durante más de 40 millones años . Son el mismo tipo de cangrejos de aguas profundas, con grandes pinzas rojas que se pueden encontrar en los mostradores de venta de mariscos.
 
Para explorar este mundo submarino, Thatje y su equipo de científicos de EE.UU. y Suecia remolcaron un vehículo submarino autónomo (siglas en inglés: AUV), que escanea el fondo del mar con una cámara digital.

"Del lado oeste de la península de la Antártida, se han encontrado grandes poblaciones a lo largo de más de 30 millas (48km aprox.) de transecto".

Encontrar cangrejos en el fondo del océano no es gran cosa. Pero aquí en la Antártida, los cangrejos no han vivido en las aguas costeras durante los últimos 40 millones de años. Hasta ahora hacía demasiado frío. Las criaturas que habitan el fondo como los mejillones, estrellas de mar y erizos de mar no han desarrollado las defensas, por ej.: tienen cáscaras más finas. La falta de depredadores ha dado lugar a una cubierta gruesa de recursos, como una selva submarina compuesta por estrellas de plumas de flores, gusanos de tubo y  arañas de mar.

Lo que pasa es que las aguas alrededor de la península antártica han comenzado a entrar en calor. La temperatura del aire ha subido 6 grados centígrados (10,8 grados Fahrenheit) desde la década de 1950, mientras que la temperatura media del océano ha aumentado en 1 grado Celsius (1,8 grados Fahrenheit) durante el mismo tiempo.

Ese cambio en la temperatura del agua ha bajado una barrera fisiológica que ha mantenido en jaque a los cangrejos. Los cangrejos son incapaces de procesar el magnesio en la sangre por debajo de cierta temperatura, y el resultado es un efecto narcótico en sus movimientos. Ellos absorben dicho mineral del agua de mar circundante. Los científicos dicen que esa barrera puede caer pronto si el cambio climático global continúa afectando la vida silvestre en las regiones polares.

El equipo de investigación de cangrejo pasará los próximos meses analizando 120.000 imágenes tomadas del fondo del mar por la AUV. Ellos quieren saber si los cangrejos  invaden y se van, o formarán colonizar permanentes en las zonas poco profundas. ¿Su presencia destruirá la comunidad existente o simplemente la modificará?
Fuente: discovery.com 

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