09-Oct-2011 - Costa Brava: La Guerra del Coral Rojo

Los furtivos esquilman la cotizada especie del fondo marino amparados en la falta de penas.
Juzgados dos pescadores por quemar la casa de un agente rural
 
Colonias de coral confiscadas a los furtivos se mantienen vivas en acuarios del CSIC en Barcelona.- JOAN SÁNCHEZ
La última batalla por el coral rojo de la Costa Brava se libró esta semana en los tribunales. Los pescadores furtivos y los agentes rurales que vigilan la costa se encontraron esta vez ante el juez y no en las aguas mediterráneas del Cabo de Creus o las Islas Medas, donde desde hace décadas los agentes persiguen con muchas ganas y escasos medios a los furtivos que esquilman las cotizadas ramificaciones calcáreas que construye y en la que vive el pólipo Corallium rubrum. Pere S. y Josep Maria LL., tan conocidos que la prensa local los calificó de furtivos "históricos", fueron juzgados el pasado lunes acusados de prender fuego a la casa de Jordi Romeu, el jefe de agentes rurales de la zona y pesadilla de los acusados por su empeño en hacer cumplir la ley. Los hechos ocurrieron la noche de fin de año de 1998. Tras varios intentos fallidos de juicio y retractaciones de testigos, pocos confían en que el caso acabe en condena.

"Es una actividad artesanal y se ha hecho toda la vida", defiende un furtivo

Hace solo dos semanas, los agentes rurales decomisaron 15 kilos de coral rojo recién capturado de forma ilegal en el Parque Natural de las Islas Medes y el Montgrí. Uno de ellos era Pere S. "En 20 años hemos decomisado unos 300 kilos de coral", explicó Romeu poco después. Los furtivos se saltan las moratorias y no respetan la prohibición de capturar colonias menores de siete milímetros de diámetro en la base. Las licencias para pescar cerca de la costa las otorga la Generalitat. Solo 12 pescadores las han obtenido este año. La captura legal en 2010 ascendió a 626 kilos.

"La pesca de coral es una actividad artesanal y se ha hecho toda la vida", se defiende un furtivo. Pero, tras décadas de expolio, el coral rojo de la Costa Brava está diezmado y la situación es crítica en muchas zonas. "Lo han machacado de forma sistemática", afirma Sergi Rossi, biólogo de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y uno de los mayores expertos en coral rojo del mundo. Las partes visibles del coral, teñidas de rojo por las sales de hierro, tardan décadas en crecer.

Hace 20 años, la longitud media del coral que se encontraba en la Costa Brava hasta los 60 metros de profundidad era de 12 centímetros, y el diámetro, de cerca de nueve milímetros. Rossi realizó un estudio entre 2001 y 2006 en la misma zona y llegó a conclusiones penosas. La media de altura era de unos tres centímetros y el diámetro medio no superaba los cinco milímetros. La precariedad de las colonias perjudica a los pescadores legales. "Cada día nos cuesta más cumplir con la normativa", dice Enric Fernández, que lleva 10 años en el negocio.
Los métodos que utilizan los furtivos dificultan la reproducción del animal. " "Arrancan el coral con una piqueta y un colador y se llevan con ellos la placa basal del animal, lo que impide su regeneración", explica Cristina Linares, bióloga del CSIC. El coral de la Costa Brava, apreciado por su intenso color y porosidad, ya no da tantos beneficios como en el pasado.

DATOS DE INTERÉS
  • La capital mundial del coral rojo está en Italia, en Torre del Greco (Nápoles). Allí acaban la mayor parte de las colonias capturadas en España -hay coral Cataluña, Cádiz, Almería y las Baleares-, y en Italia, Túnez o Marruecos. Los artesanos de Torre del Greco convierten el coral en joyas o tallas que se venden luego en las joyerías más caras del planeta.
  • La pesca sin licencia de esta especie es, para el Supremo, falta administrativa
Fuente: elpais.com

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