How Owls twist their Heads Almost 360 degrees (Cómo pueden los Búhos girar su cabeza casi 360°)

Artículo en Español e Inglés
(Spanish & English article)

English article
In an Exorcist-style display of flexibility, owls can rotate their necks a maximum of 270 degrees without breaking blood vessels or tearing tendons.

To the untrained eye, it looks like a case of movie magic, but scientists at Johns Hopkins University School of Medicine now have data to explain the eerie skill that has baffled birders for years.

Whereas people and other animals can simply move their eyes to follow an object or use peripheral vision to scan a room, owls must turn their heads for the same effect. These birds have fixed eye sockets, which means their eyeballs can’t rotate, forcing them to stretch their necks—a seemingly supernatural feat.

Turning Heads
Owls are more flexible than humans because a bird’s head is only connected by one socket pivot. People have two, which limits our ability to twist. Owls also have multiple vertebrae, helping them achieve a wide range of motion.

Furthermore, the team discovered owls have backup arteries, which offer a fresh supply of nutrients when blood vessels get closed off by rapid turning. Their arteries also swell to collect any excess blood created in the process.

Eerie Ability Not Unique
It’s a powerful adaptive trait, Forsman said, but it’s not unique. Plenty of birds have a similar ability to look behind them. Red-tailed hawks, for example, are almost as flexible as their nocturnal cousins.

“There are lots of advantages to being able to look over your shoulder and see something coming—if you’re trying to avoid predators or detect prey,” he said.
Source: National Geographic
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Artículo en Español
En una exibición de flexibilidad que recuerda  a la película "El Exorcista", los búhos pueden girar el cuello hasta un máximo de 270 grados sin romper los vasos sanguíneos o desgarrar los tendones.

Los científicos de la Johns Hopkins University School of Medicine ahora disponen de datos para explicar la extraña habilidad que ha desconcertado a los observadores de aves durante años.

Mientras que la gente y otros animales simplemente pueden mover sus ojos para seguir un objeto o utilizar la visión periférica para escanear una habitación, los búhos deben girar la cabeza para conseguir el mismo efecto. Estas aves tienen fijas las cuencas oculares, lo que significa que no pueden girar sus ojos.

Los búhos son más flexibles que los seres humanos porque la cabeza de un pájaro sólo está conectada al cuerpo por un único pivote. La gente tiene dos, lo que limita nuestra capacidad de rotación. Los búhos también tienen múltiples vértebras, lo que les ayuda a conseguir una amplia gama de movimientos. Sin embargo, incluso con estas ventajas esqueléticas, el cuerpo de un ave no debería ser capaz de soportar tales niveles extremos de movimiento. En las personas, una cabeza giratoria causaría todo tipo de sangrado y hemorragias internas.

El equipo descubrió que los búhos también tienen arterias de repuesto, que ofrecen un nuevo suministro de nutrientes cuando los vasos sanguíneos se cierran durante un giro rápido. Además, sus arterias se hinchan para recoger el exceso de sangre creado durante el proceso.

"Es un rasgo adaptativo de gran alcance pero no es único" dijo Forsman. Un montón de pájaros tienen una capacidad similar para mirar detrás de ellos. Por ejemplo, los Halcones de cola roja,  son casi tan flexibles como sus primos nocturnos.

Y agrega: "Hay un montón de ventajas de ser capaces de mirar por encima del hombro y ver algo que viene, ya sea evitar a los depredadores o detectar a las presas".
Fuente: National Geographic

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