¿Por qué los Gatos son más Difíciles de Entrenar que los Perros?

¿Son realmente los Gatos más difíciles de entrenar que los Perros? y, de ser así, ¿por qué ocurre esto?

Cría de gato de pocos días de vida escondida dentro de un arbusto
  • Si alguna vez se ha hecho esta pregunta, puede que se haya respondido que se debe a que los gatos son de naturaleza más independiente que "nuestros leales amigos" los perrros. Navegando en la web, me he encontrado otras explicaciones alternativas menos intuitivas que esta y que ahora quiero compartir con ustedes:

- La sorprendente verdad es que "los gatos son tan buenos para aprender como lo son los perros", por lo que debería ser posible entrenarlos, aunque pocas personas lo hacen. En parte esto se debe a que la función tradicional del gato, la caza y la matanza de animales

dañinos es algo natural para ellos, y tienen más éxito en esto cuando se les deja a su suerte . Por el contrario, los Perros no entrenados son más un obstáculo que una ayuda.

Sin embargo , la diferencia fundamental entre estas dos especies no está en lo buenos que son en el aprendizaje, sino en lo que los motiva a aprender. Los perros (Canis lupus familiaris) son los únicos que encuentran la atención humana gratificante en sí misma. Se centran casi obsesivamente en lo que sus entrenadores están haciendo. Esto significa que su comportamiento puede ser formado siguiendo un comportamiento deseado con una palmadita en la cabeza , por ejemplo, o haciendo caso omiso de ellos cuando hacen algo distinto en su lugar.

Por supuesto que los perros también pueden ser entrenados usando comida como recompensa, pero para la mayoría de los gatos (Felis silvestris catus), esta es la única manera en que se les podrá enseñar de forma coherente. De hecho, el truco más fácil es entrenar a un gato para "rogar" por su comida, como un sin número de videos de YouTube atestiguan.

Por otro lado, entrenar a un gato requiere mucha más paciencia y perseverancia que a un perro. Esto es porque la mayoría de los gatos sólo recurren a las personas cuando necesitan algo específico, mientras que los perros hacen esto todo el tiempo. Los gatos primero tienen que ser enseñados a que habrá una recompensa por prestar atención, por ejemplo, una sabrosa gamba o un trozo de pechuga de pollo.

Las sesiones de formación deben ser breves puesto que los gatos se irán tan pronto como se aburran, y cualquier intento de arrastrar al gato de nuevo a la zona de entrenamiento hará que sea menos probable que aprendan. 

La formación puede ser una manera valiosa de mejorar el bienestar del gato, al mismo tiempo que hará la vida más fácil para el propietario. Por ejemplo, un viaje al veterinario puede ser un desafío, pero si el gato ha sido entrenado de antemano que entrar y salir de su portador es divertido, y que el propio vehículo es un lugar seguro y cómodo para estar, todo el proceso se puede completar con mucho menos estrés.

Opinión personal: Yo por mi parte estoy convencido que cualquier animal puede ser entrenado hasta cierto punto siempre y cuando se le dedique el suficiente tiempo y dedicación. Por supuesto lo primero es conocer el comportamiento de la especie que queremos entrenar para luego luego enseñarle cosas nuevas basándonos en sus patrones normales de comportamiento y utilizando el sistema de recompensa adecuado para esa especie.
Fuente: Scienceaddict
Hembra semi-salvaje de Gato atigrado

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